Mostrando entradas con la etiqueta subversion. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta subversion. Mostrar todas las entradas

3 de octubre de 2010

Así no, Procurador

No se podría defender a la senadora Piedad Córdoba diciendo, por ejemplo, que es falso que haya tenido contactos con las Farc; o que en desarrollo de esos contactos no les haya sugerido hacer una cosa en vez de otra. Inclusive, no se le puede negar su muy probable afecto por una lucha, a pesar de su evolución desde una posición de genuina ideología hacia una innegable conexión con el narcotráfico.
Pero es que la senadora no se ha escondido de nadie en los últimos 18 años que lleva como combativa y combatida militante de la izquierda liberal colombiana. Muchos de esos contactos los ha adelantado, inclusive, debidamente autorizada por el gobierno nacional, unas veces, y el resto, a plena luz del día y en presencia de todo el establecimiento.
Y esa lucha por la paz dialogada y negociada; por la liberación de los secuestrados y, aún, por el canje de presos de guerra de lado y lado, la ha enmarcado en un derecho constitucional prescrito en el artículo 22 de la Carta, que a la letra dice:
“La paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento”
Es decir, todos tenemos no sólo el legítimo derecho sino la obligación misma de luchar por la paz en la medida de nuestras capacidades y en el ámbito de nuestros escenarios de participación en la vida nacional. Y por hacer eso, sin traspasar la delicada línea que divide lo legal de lo subversivo, nadie puede ser sancionado, perseguido o estigmatizado, y menos con argumentos tan débiles y falaces, y por demás cargados de un repudiable subjetivismo, en boca de quien, por demás, debe ser el más imparcial juez de todos los jueces, pues, encarna nada más ni nada menos que el Ministerio Público.
Es una vergüenza pública que este Procurador, quien hace un año no halló méritos en una condena de cohecho expedida, no por cualquier juez, sino por la misma Corte Suprema de Justicia, para condenar a la contraparte de Yidis Medina, el ministro del Interior de entonces, Sabas Pretelt de la Vega, ahora venga a hallar méritos para destituir e inhabilitar por 18 años a la senadora Piedad Córdoba, basado en pruebas de un computador –el de Reyes- que ni siquiera ha sido reconocido por las autoridades nacionales e internacionales como prueba fehaciente de delito alguno, al punto que, hace poco, la misma Fiscalía General de la Nación desestimó esos archivos en el proceso que se le sigue a Liliany Obando, acusada de pertenecer a las FARC.
Así no, Procurador:
Si a Piedad no se le ha visto comandar, dirigir o integrar un grupo guerrillero; si no hay registros fehacientes de su militancia subversiva, como por ejemplo, fotos suyas empuñando un fusil, enfundada en un camuflado, con pasamontaña al rostro; si no se le tienen evidencias consistentes, serias, medibles, verificables y comprobables, su decisión de sancionarla es una infamia cargada de sevicia.
¡Su Ministerio Público es un asco nacional y una vergüenza internacional!

27 de septiembre de 2010

El fin del principio

El eterno retorno: Todo tiene un principio y un fin y todo fin es un principio de otro fin.
-
La baja de Jojoy, como se esperaba, nos ha puesto muy optimistas en cuanto el final de la lucha del Estado contra la subversión. “Es el principio del fin”, acaba de decirlo el presidente Santos al pasar revista in situ a las tropas que coronaron la hazaña.
Por supuesto, nadie con razón podría desconocer que se trata de un golpe de gracia a las Farc. Lo que sigue en discusión es el hecho de que se venda la idea de que las Farc son el único y principal problema de la problemática nacional.
Creo que pensando también en esa victoria castrense, el analista, Salomón Kalmanovitz, sostiene en su columna de El Espectador que (…) “si la insurgencia es derrotada y se hace reforma agraria, Colombia podrá entrar al territorio de la anhelada paz y contará, además, con las bases de un profundo desarrollo económico”.
Aquí hay dos elementos condicionantes que nos hacen menos optimistas de lo que Kalmanovitz pretende porque, una cosa es derrotar la insurgencia y otra es hacer la reforma agraria. La primera no conlleva la segunda, y ni siquiera la facilita. Es decir, se puede derrotar la insurgencia y no hacer reforma agraria con lo que, es muy probable que con el tiempo otra insurgencia, o la misma pero de nuevo cuño, se fortalezca, precisamente por las injusticias sociales que conlleva la concentración de la tierra en pocas manos, casi siempre untadas de sangre.
Digamos, en gracia de discusión, que la baja de Jojoy pone en punto de no retorno el abatimiento de las Farc por la vía militar o por rendición.
¿Y de la reforma agraria qué?
La lucha apenas comienza; y comienza hacia atrás. Lo que la nueva y anhelada ley de tierras busca inicialmente es retrotraer las cosas como estaban hacia 1990. Es decir, desconocer prácticamente todas las operaciones que se dieron en los últimos 20 años, en los que se cree que los paramilitares, principalmente, se apoderaron de por lo menos 5 millones de hectáreas que arrancaron a pequeños y medianos propietarios y prósperos empresarios agropecuarios.
El primer anuncio en ese propósito se dio al revelarse que en esos años se conformó a lo largo y ancho del país un cartel de ladrones de tierras expandido ya no sólo por los tradicionales terratenientes que no han dejado hacer reforma agraria en Colombia (recuérdese la contrarreforma de Chicoral), sino por altos funcionarios públicos en los que se entremezclan políticos de alto vuelo; militares de alta gradación; testaferros bien conectados; mandos medios inamovibles y notarios casa fortunas.
“Es conocida la feroz reacción de los violentos propietarios frente a las víctimas que se atreven a demandar la restitución” de sus tierras, dice Kalmanavitz, quizás pensando también en Hernando Pérez, el humilde campesino asesinado en Apartadó, dos horas después de que el ministro de Agricultura le entregó la nueva escritura de la finca que le habían robado años atrás.
Tras los despojos de las Farc, si ese es el nuevo escenario al final de Jojoy, hay que emprender otra guerra más dura del Establecimiento legal contra un Establecimiento paralelo; y averiguar cuanto antes, dentro de este último, quién mandó matar a Pérez, antes de que, como sospecho, detrás de Pérez rueden muchas más cabezas hacia las nuevas tumbas de NNs que se abrirán en reemplazo de las que hasta ahora apenas estamos escarbando.

26 de diciembre de 2009

Las FARC: de terroristas a brutas

Yo comparto la combinación de las distintas formas de lucha para tumbar un tirano. Cuando las circunstancias de opresión social y persecución política no dejan más alternativa, se justifica empuñar las armas contra el régimen que en tal forma se comporta, según se contempla en el derecho que explica la desobediencia civil.
Quienes conmigo así piensen, nos diferenciamos en esto del sistema capitalista a ultranza que combina las distintas formas de lucha, pero para derrocar a los gobiernos socialistas que democráticamente han accedido al poder en Latinoamérica, solamente porque son socialistas.
Para el capitalismo salvaje nada importa cómo lleguen al poder los gobiernos de su estirpe, y prueba reciente nos da el golpe de Estado en Honduras, instigado inicialmente por la embajada estadounidense, y finalmente consentido y avalado por Estados Unidos.
En ese orden de ideas se justificó durante mucho tiempo que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, hoy conocidas como FARC, se hubieran armado y echado al monte, primero para defenderse del exterminio que los esbirros del gobierno conservador emprendieron contra todo aquel que no fuera de su parecer y, segundo, en procura de tumbar ese régimen de oprobio que hundió al país desde el asesinato de Gaitán en la barbarie que hoy nos deshonra.
Nadie discutiría ahora con razón que esa razón de existir de las FARC se ha diluido en unos intereses de poder, aparentemente más de tipo económico que político. Ya los guerrilleros de la primera generación de Tirofijo no son guerrilleros en el estricto sentido de la palabra, sino unos mercenarios que ni siquiera tienen vocación de poder.
Si las FARC de veras intentaran tumbar el régimen, otro sería su accionar. Por ejemplo, es inaudito que ahora anden mostrando su poder de daño en momentos en que el país discute si continuamos con un régimen tan belicoso como el de Uribe. Resulta más que obvio que si la sociedad percibe que la guerrillera no quiere diálogo, Uribe siga siendo la carta a jugar.
En momentos en que el Presidente parecía arrinconado y agotado en sus argumentos para no abrir la posibilidad de liberaciones como las que se venían en navidad, venir a secuestrar y asesinar al gobernador del Caquetá, no me parece ninguna muestra de fuerza sino de estupidez.
Las FARC, de momento, han condenado a los secuestrados que están en su poder a seguir secuestrados porque no hay riesgo de que ahora Uribe vaya a poner a discreción a las Fuerzas Armadas mientras se dan las liberaciones; han ahogado el grito de felicidad de unas familias que ya veían cerca la oportunidad de estrechar a unos seres queridos por los que tantos años llevan sufriendo, y al paso que van, nos van a condenar a todos los colombianos a seguir sufriendo la seguridad democrática con Uribe en vivo y en directo o reencarnado en algún candidato que la sociedad perciba de su misma calaña.
Si hacia la derecha se ven las FARC como terroristas, hacia la izquierda creo que han comenzado a verse como brutas, o al menos lejanas y alejadas del objetivo político que inicialmente las inspiró.

20 de febrero de 2009

¡Qué asco!

Un comunicado de las Farc divulgado a través de Anncol dice que devolvieron a través de la Cruz Roja Internacional a su familia a la menor Angélica Martínez, infiltrada por la Brigada móvil 8 de Planadas (departamento del Huila), en esa organización guerrillera.

No he visto ninguna reacción de los medios masivos de comunicación en torno a este comunicado de las Farc que seguramente conocen, pues, Anncol se ha vuelto fuente de información y su página en Internet debe ser monitoreada constantemente por la prensa.

La versión del comunicado de las Farc aparece en AGENPRESS.info en su boletín de hoy viernes 20 de los corrientes.
Cuando uno piensa en el ministro de Defensa Juan Manuel Santos, que hace honor al engaño como el más sutil arte de la guerra; que plagió el emblema de la Cruz Roja y de Telesur en la ‘Operación Jaque’; que conspiró contra el gobierno de Samper y que traiciona ahora al ex presidente Pastrana de cuyo gobierno fue ministro, puede fácilmente creer que el comunicado de las Farc se ajusta a la verdad.
Y puede considerarse también en términos lógicos que el caso de Angélica no es único; que si el ministro ha descubierto que la infiltración de menores en las Farc es arma útil para combatir al enemigo, lo está haciendo con otros y otras menores en muchas partes.
Uno convendría hasta que se elevaran las recompensas a los sapos; y hasta entendería, no sin nauseas, que llegaran con pruebas tan horripilantes como manos, orejas o patas de guerrilleros que valen mil, dos mil y hasta cinco mil millones de pesos, según el rango del cadáver mutilado; pero que se induzca a menores, niños y niñas, a que se enrolen en las Farc como espías, a cambio de otorgarles cuando vuelvan en plan de desertores jugosas recompensas, estudios, nueva identidad y residencia en Paris…de verdad, no hay vómito para tanto asco.
Trascribo para conocimiento general el comunicado de ANNCOL, tomado de la citada agencia ARGENPRESS.info:

"Hemos decidido entregar la joven Angélica Martínez a la CRUZ ROJA INTERNACIONAL y a la familia, por ser menor de edad y como un gesto humanitario y a la vez advertirles a la juventud que no se deje engañar con falsas promesas de la brigada móvil 8 ya que a ellos nos les importa que la juventud del área muera cumpliendo una misión que no les pertenece".

Comparte con sus lectores comunicado de las Farc, relacionado con la juventud colombiana al servicio de la criminal 'seguridad democrática' de Uribe Vélez

La seguridad democrática del paramilitar Álvaro Uribe Vélez ordena al ejército cambiarle la mentalidad a la población civil mediante engaños y falsas promesas, al que se vuelva sapo e informante a cambio de unos pesos, o una casa, o estudio que al final jamás les van a cumplir, y al contrario, estas personas que se han dejado engañar terminan en un grave problema con nuestra organización revolucionaria.

Con la llegada de la Brigada móvil 8 al municipio de Planadas algunas personas pensaron que con ellos llegaba la solución de todos los problemas sociales que hay en el área y se equivocaron, pues el ejercito solo ha causado problemas a la población civil que antes vivía tranquilamente, las carreteras se acabaron, la agricultura en la región es un desastre, los campesinos ya no pueden comprar remesa como antes porque el ejercito les prohíbe, se incremento el consumo de marihuana, bazuco, el ladronismo, l! a prostitución, etc.

El ejército trata de ganarse algunas muchachas menores de edad, primero conquistándolas como amantes de soldados y de los mandos y luego las convencen a que ingresen a la guerrilla, hagan trabajo de inteligencia y después deserten para que lleven toda la información sobre los trabajos y movimientos de la organización revolucionaria. A cambio les ofrecen millones de pesos, o estudio en la capital y le pintan una vida maravillosa en el extranjero. Ante tanta belleza, ingenuamente algunas muchachas han caído en el engaño.

Por ejemplo: A la joven y estudiante Angélica Martínez de la vereda La Unión, los capitanes Alexander Ballesteros y Arles Vásquez la convencieron para que ingresara a la guerrilla y luego desertara. La joven menor de edad, con la ilusión de las falsas promesas ingresó a la guerrilla donde inmediatamente descubrimos su plan. La brigada móvil 8 viola el derecho internación humanitario al involucrara menores de edad y población c! ivil en esta guerra fratricida que ha declarado el paraco de U! ribe en todo el país.

Hemos decidido entregar la joven Angélica Martínez a la CRUZ ROJA INTERNACIONAL y a la familia, por ser menor de edad y como un gesto humanitario y a la vez advertirles a la juventud que no se deje engañar con falsas promesas de la brigada móvil 8 ya que a ellos nos les importa que la juventud del área muera cumpliendo una misión que no les pertenece. La vida no es tan fácil como ellos la pintan, la plata no se consigue volviéndose sapo e informante, traicionando a sus propios vecinos, a su familia o a su pueblo. Es mejor vivir como antes donde no se miraban tropas del estado fumando marihuana, bazuco, y atropellando a la población civil.

La juventud y los padres de familia deben saber que ser sapo es involucrarse como activo participante de la guerra. El ejército de Uribe pone a la juventud del área como carne de cañón, ellos no arriesgan nada. El retorno a su familia de la joven! Angélica Martínez es un llamado de atención para que ninguna otra joven caiga en ese error. La traición tiene un precio bastante alto. Trabajen por el bien de la comunidad, de sus familias y por la solidaridad entre todos los habitantes del área. Nada de noviazgos o amistades con los paracos uribistas.

COMPAÑÍA ALFREDO GONZALEZ FARC - EP.
COMANDO CENTRAL ADAN IZQUIERDO.